Los asesinatos de policías en México aumentaron un 9 por ciento en 2025



En 2025, al menos 348 policías fueron asesinados en México, lo que representa un incremento del 9% en comparación con los 320 casos registrados en 2024. La cifra equivale a un promedio de un oficial asesinado diariamente, de acuerdo con un seguimiento de la organización Causa en Común basado en reportes de prensa. Las entidades que concentraron el mayor número de homicidios de agentes fueron Sinaloa, con 48; Guerrero, con 39; Guanajuato, con 36; Michoacán, con 34; y Veracruz, con 24.
Del total de policías asesinados en 2025, 321 eran hombres y 27 mujeres.
Además, 198 se encontraban en servicio activo, 100 estaban francos, 26 eran expolicías y en 23 casos no se determinó su estatus.
Desde el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, el 1 de octubre de 2024, la cifra asciende a 442 agentes asesinados, de los cuales 273 eran municipales, 147 estatales y 22 federales. Los informes periodísticos detallan que muchos de estos crímenes se cometen con extrema violencia, incluyendo masacres, mutilaciones, descuartizamientos y tortura. Este aumento de la violencia se enmarca en un contexto de precariedad laboral para los cuerpos policiales. En los primeros 11 meses del gobierno de Sheinbaum se han registrado 73 movilizaciones de policías, un 64% más que en el mismo periodo del gobierno anterior.
Las protestas denuncian abusos laborales, bajos salarios, falta de prestaciones y equipamiento adecuado.
Un informe de la misma organización, titulado "Las policías en México. Radiografía de un retraso crónico", evidencia que las condiciones son especialmente precarias para las corporaciones municipales.
Según datos del INEGI citados en el informe, solo el 53% de los policías municipales tiene afiliación a una institución de seguridad social, en contraste con el 92% de los agentes estatales. Esta situación contribuye a padecimientos de salud física y mental, como el síndrome de "burnout". Ante este panorama, Causa en Común urgió a fortalecer la profesionalización de las policías, mejorar sus condiciones laborales y de seguridad, y crear programas de investigación para reducir la impunidad que prevalece en la mayoría de estos asesinatos.










