Ajustes fiscales en México elevan precios de combustibles y productos de consumo al iniciar 2026



El panorama tributario de 2026 en México está marcado por un endurecimiento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y otras modificaciones fiscales que han provocado un aumento generalizado en el costo de vida desde el primer día del año. Los ajustes impactan en combustibles, productos de tabaco, bebidas azucaradas y diversos servicios. Uno de los golpes más significativos para los consumidores es el alza en los precios de los combustibles. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) eliminó el estímulo fiscal al IEPS del 1 al 9 de enero, lo que obliga a los consumidores a pagar la cuota completa del impuesto. Esto ha llevado los precios en el Estado de México a 23.58 pesos por litro para la gasolina Magna, 25.34 para la Premium y 25.90 para el diésel. Las nuevas cuotas del IEPS para 2026 son de 6.7001 pesos por litro para la Magna, 5.6579 para la Premium y 7.3634 para el diésel, lo que podría generar efectos en cadena en los costos de transporte y logística.
En cuanto a los denominados “impuestos saludables”, se registraron incrementos notables.
La cuota del IEPS por cigarro aumentó, provocando que el precio de algunas cajetillas, como las de Marlboro, se elevara hasta 103 o 104 pesos. Para las bebidas azucaradas, el impuesto por litro subió a 3.08 pesos, mientras que por primera vez se aplicará un IEPS de 1.50 pesos por litro a bebidas light o con edulcorantes. También se gravarán los sueros orales que contengan ingredientes adicionales a los recomendados por las autoridades sanitarias.
Otros ajustes fiscales incluyen el aumento de la tasa impositiva para casinos y casas de apuestas al 50%, tanto presenciales como en línea. Se elevaron las tarifas de trámites migratorios, como los permisos de residencia temporal, y las cuotas de entrada a museos y zonas arqueológicas para visitantes extranjeros. Además, la tasa de retención de ISR sobre rendimientos bancarios subió del 0.5% al 0.9%, y se ajustaron las retenciones para vendedores en plataformas digitales.
Aunque se aprobó un impuesto a videojuegos con contenido violento, este fue eximido mediante un decreto presidencial.











