Autoridades y ciudadanos en México atienden el maltrato animal y la convivencia con fauna silvestre



En distintas regiones de México se han intensificado las acciones para proteger a los animales, tanto domésticos como silvestres, en respuesta a casos de maltrato y a la creciente interacción entre humanos y fauna. Recientemente, las autoridades llevaron a cabo importantes operativos de rescate, como el ocurrido en Tultepec, Estado de México, donde 102 animales —incluyendo 90 perros, 10 gatos y dos conejos— fueron rescatados de un inmueble, resultando en la detención de una mujer. De manera similar, en Ciudad Juárez, Chihuahua, fue clausurado un criadero clandestino, lo que permitió el rescate de 56 perros que se encontraban en condiciones de riesgo.
La participación ciudadana ha sido clave para visibilizar esta problemática.
En la capital de Chihuahua, la Coordinación de Medio Ambiente y Protección Animal ha recibido más de 3,300 denuncias en solo siete meses, con un promedio de 100 reportes semanales. La principal causa es la omisión de cuidados (47 %), seguida por animales en situación de calle (30 %). La Brigada de Rescate Animal atiende estos reportes mediante inspecciones, emitiendo apercibimientos y, en casos graves, asegurando a los animales para su rehabilitación y posterior adopción.
Paralelamente, la convivencia con la fauna silvestre presenta desafíos. En Villa Díaz Ordaz, Oaxaca, se emitió una alerta a la población por la presencia de un felino silvestre, pidiendo resguardar a niños y mascotas, pero enfatizando la prohibición de cazar o dañar al animal, una especie protegida. En una zona selvática de Quintana Roo, un jaguar atacó a dos perros, lo que llevó a las autoridades y asociaciones a reiterar la recomendación de proteger a los animales de compañía y de granja en áreas cercanas a hábitats naturales. Frente a estos desafíos, también surgen iniciativas preventivas y de concientización.
En Chiapa de Corzo, Chiapas, la asociación Movimiento Animalista para Chiapas (Mapach A.C.) realizó una jornada de vacunación antirrábica gratuita para entre 100 y 150 perros y gatos en una comunidad rural.
La campaña incluyó pláticas sobre tenencia responsable para fomentar la empatía y el cuidado adecuado de los animales, demostrando un enfoque proactivo para mejorar el bienestar animal.



















