El costo de la canasta básica en México aumentó al cierre de 2025 impulsado por alimentos y servicios



Al cierre de diciembre de 2025, el costo de la canasta de consumo básico en México continuó su tendencia al alza, alcanzando niveles récord desde 1992, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). La Línea de Pobreza por Ingresos (LPI), que incluye tanto la canasta alimentaria como la no alimentaria, se ubicó en 4,818.14 pesos mensuales por persona en zonas urbanas y en 3,451.13 pesos en áreas rurales. Esto implica que una familia urbana de cuatro integrantes necesitó ingresos superiores a 19,272 pesos para cubrir sus necesidades básicas, mientras que una familia rural requirió más de 13,804 pesos.
En términos anuales, la LPI registró un encarecimiento del 3.8% en el ámbito urbano y del 3.5% en el rural, en línea con la inflación general que fue del 3.7%. Sin embargo, al analizar únicamente la canasta alimentaria, el aumento en las ciudades fue del 4.4%, superando la inflación general, mientras que en el campo el alza fue del 3.0%, ubicándose por debajo. Este fue el quinto mes consecutivo de incrementos en el costo de la canasta básica. El encarecimiento fue impulsado principalmente por el rubro de alimentos y bebidas. En las zonas urbanas, los productos con mayor incidencia fueron la leche pasteurizada de vaca, con un alza del 9.4%, y el bistec de res, que aumentó un 17.6%. En las áreas rurales, además de los alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar (7.3%), el bistec de res (17.6%) y la carne molida de res (17.5%) fueron los principales responsables del incremento. En cuanto a los bienes y servicios no alimentarios, los mayores aumentos en las ciudades se observaron en educación, cultura y recreación (5.7%) y en cuidados personales (6.3%). En el campo, los rubros con mayor impacto fueron el transporte público (6.6%) y los cuidados personales (6.2%). Este escenario representa un desafío significativo para el bienestar de los hogares, especialmente para los de menores ingresos, que destinan cerca de la mitad de sus recursos mensuales exclusivamente a la compra de comida.










