El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl evoluciona de intermedio a ícono cultural



El show de medio tiempo del Super Bowl ha recorrido un largo camino desde sus inicios, cuando era un espacio dominado por bandas de música universitarias y desfiles. Hoy en día, se ha consolidado como un fenómeno de la cultura pop y uno de los eventos televisivos más vistos a nivel global, atrayendo a más de 100 millones de espectadores que esperan producciones cinematográficas y actuaciones de estrellas mundiales. La transformación del espectáculo tuvo un punto de inflexión en 1993 con la actuación de Michael Jackson, que abrió la puerta a otros artistas de renombre. Desde entonces, el escenario ha sido testigo de momentos que definen épocas. En términos de audiencia, el rapero Kendrick Lamar ostenta el récord con su presentación en 2025, que atrajo a 133.5 millones de espectadores, superando incluso la audiencia del partido. Otros espectáculos masivamente vistos incluyen los de Usher en 2024 (123.4 millones), Rihanna en 2023 (121.01 millones), Katy Perry en 2015 (121 millones) y Lady Gaga en 2017 (117.5 millones).
Aunque los artistas no reciben un pago por su participación, la exposición que obtienen es considerada invaluable, mientras que la NFL cubre todos los costos de producción.
Además de las cifras de audiencia, el show ha generado momentos memorables y controversiales. Entre los más icónicos se encuentran la revelación del embarazo de Rihanna en pleno escenario, la entrada de Lady Gaga descendiendo desde el techo del estadio y el homenaje de U2 a las víctimas del 11 de septiembre. Sin embargo, también ha sido fuente de polémicas, como el incidente del vestuario de Janet Jackson con Justin Timberlake en 2004, el gesto obsceno de la rapera M.I.A. durante la presentación de Madonna en 2012, y la protesta de Eminem arrodillándose contra el racismo en 2022. Con la próxima presentación de Bad Bunny en el Super Bowl 60, el espectáculo continúa su evolución, poniendo la música en español y la cultura latina en el centro de atención. Este evento demuestra cómo el medio tiempo se ha convertido en una poderosa plataforma cultural para lanzar carreras, moldear narrativas y provocar conversaciones nacionales sobre temas como la justicia social y la diversidad.












