Las políticas migratorias de Trump provocan escasez de mano de obra y cambios sociales en Estados Unidos



Un año después de la implementación de estrictas políticas migratorias por parte del presidente Donald Trump, Estados Unidos experimenta una drástica reducción en la llegada de extranjeros. Las medidas incluyen el cierre de fronteras, el aumento en las tarifas de visas, la casi anulación de admisiones de refugiados y la eliminación de estatus legales temporales, lo que ha puesto a cientos de miles de personas en riesgo de deportación. La inmigración neta ha caído de millones durante el gobierno de Biden a aproximadamente 450,000 personas al año. El gobierno, que ya ha expulsado a más de 600,000 personas, aspira a un cierre migratorio similar al de la década de 1920. Las consecuencias de estas políticas se sienten en la economía y la vida cotidiana. Sectores clave enfrentan una grave escasez de mano de obra: empresas de construcción en Luisiana no encuentran carpinteros, hospitales en Virginia Occidental carecen de médicos y enfermeras, y la agricultura en Pensilvania depende de trabajadores extranjeros para tareas que los estadounidenses no solicitan. Si bien algunos argumentan que esto podría aumentar los salarios para los trabajadores locales, estudios de periodos restrictivos anteriores sugieren que la contracción de industrias dependientes de migrantes puede llevar a un aumento del desempleo y una reducción de los salarios para los nacidos en el país. El impacto social es visible en comunidades como Marshalltown, Iowa, y Lancaster, Pensilvania, que habían sido revitalizadas por la llegada de migrantes y refugiados.
Ahora, estas ciudades experimentan un ambiente de temor, con menor asistencia a eventos comunitarios y familias que retiran a sus hijos de las escuelas. En Florida, residencias de ancianos como Sinai Residences han tenido que notificar a decenas de sus "mejores empleados" que deberán marcharse. Para hacer cumplir estas medidas, el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ha contratado a empresas como AI Solutions 87, que utiliza "agentes de Inteligencia Artificial" para localizar a migrantes. A largo plazo, estas políticas amenazan con dañar la imagen de Estados Unidos como "tierra de oportunidades", reducir la innovación y agudizar la crisis demográfica de una población que envejece.










