Agentes fronterizos de Estados Unidos tienen amplia autoridad para revisar dispositivos electrónicos de viajeros



Los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por sus siglas en inglés) están legalmente facultados para revisar teléfonos, computadoras portátiles y otros dispositivos electrónicos de los viajeros en los puertos de entrada, bajo una excepción a las protecciones de la Cuarta Enmienda contra registros sin orden judicial. Durante el año fiscal 2025, la CBP realizó 55,318 de estos registros, una cifra superior a la de los dos años anteriores, aunque solo representa el 0.01% de los casi 420 millones de viajeros. La agencia justifica estas revisiones para detectar contrabando digital, contenido relacionado con el terrorismo e información relevante para la admisibilidad de los visitantes.
Los derechos de los viajeros varían según su estatus migratorio. Los ciudadanos estadounidenses y los residentes permanentes legales deben ser admitidos en el país incluso si se niegan a desbloquear sus dispositivos, pero los agentes pueden confiscar el aparato por cinco días o más. Para los no ciudadanos, como los turistas, negarse a desbloquear un dispositivo puede resultar en la denegación de la entrada. La decisión de cooperar es personal y depende de la sensibilidad de la información que contenga el dispositivo, como datos de pacientes para un médico o fuentes confidenciales para un periodista. Existen dos tipos de revisiones: una básica, en la que un agente examina el dispositivo manualmente, y una avanzada o forense, menos común, donde el contenido del dispositivo se copia a una computadora del gobierno para un análisis más profundo, pudiendo incluso recuperar archivos borrados. Las normas para los registros forenses varían en distintos estados, aunque la política de la CBP exige una "sospecha razonable" a nivel nacional, con una exención por "motivos de seguridad nacional" que puede interpretarse de manera amplia. Para proteger la información privada, los expertos recomiendan varias medidas: usar contraseñas seguras, mantener el software actualizado, apagar el dispositivo antes de la inspección para activar un cifrado más completo y desactivar el acceso biométrico, mantenerlo en modo avión para evitar el acceso a la nube, o incluso hacer una copia de seguridad y borrar el contenido antes de viajar. También se sugiere llevar un segundo teléfono con información mínima, portar copias impresas de documentos de viaje y, en caso de confiscación, solicitar un recibo con información de contacto.











