Rusia intensifica ataques con drones en Ucrania que causan múltiples muertes mientras la guerra se adapta al invierno



Rusia lanzó una serie de ataques con drones contra Ucrania, siendo la región de Odesa una de las más afectadas. Según las autoridades, un bombardeo con más de 50 drones en Odesa dejó al menos tres muertos y unos 30 heridos, entre ellos dos niños y una mujer embarazada.
Los ataques tuvieron como objetivo la infraestructura energética y también impactaron en edificios residenciales, una iglesia y otras instalaciones civiles. En total, los bombardeos en varias regiones del país, incluyendo Donetsk, Zaporiyia y Jersón, causaron la muerte de seis personas. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, afirmó que estos ataques socavan los esfuerzos diplomáticos en curso para poner fin a la guerra. En medio de la escalada, Zelenskyy ha pedido una aceleración en las negociaciones con Estados Unidos y Rusia.
El mandatario también instó a imponer sanciones adicionales para presionar al Kremlin.
Las conversaciones, en las que participa el gobierno de Trump, no han logrado avances sobre el estatus de los territorios ocupados por Rusia. Analistas señalan que el presidente ruso, Vladímir Putin, no tiene prisa por llegar a un acuerdo, creyendo que el apoyo occidental a Kiev disminuirá con el tiempo.
Para mantener la presión, Moscú ha recurrido a ofrecer bonos en efectivo y reclutar convictos y extranjeros.
El conflicto ha evolucionado, con los drones omnipresentes dominando el campo de batalla sobre los tanques y blindados pesados. Esto ha provocado que el ritmo de los combates se mantenga constante durante el invierno, a diferencia de años anteriores.
Las condiciones invernales presentan tanto ventajas como desventajas para la guerra con drones. La ausencia de follaje en los árboles y las huellas en la nieve hacen que los soldados sean más fáciles de detectar desde el aire, y las cámaras térmicas son más eficaces con las bajas temperaturas. Sin embargo, el mal tiempo, como la niebla o las nevadas intensas, es aprovechado por las fuerzas rusas como cobertura para infiltrarse en las líneas ucranianas.
El frío extremo también afecta la tecnología de los drones, degradando la duración de sus baterías y pudiendo congelar sus hélices. Los soldados han desarrollado métodos para contrarrestar esto, como calentar los drones o aplicar grasa de carne a las hélices. Mientras los drones más pequeños son vulnerables al clima, Ucrania utiliza drones bombarderos más grandes, conocidos como Vampiros, que pueden operar ininterrumpidamente.
Por su parte, Rusia ha mejorado su tecnología, desplegando nuevos modelos como el "Geran-5", una variante del Shahed iraní con mayor alcance y poder. En respuesta, Ucrania ha incrementado su producción de drones interceptores y de largo alcance.















