Nobel a Machado: Fuga, presión internacional y la criticada postura de México



La líder opositora venezolana, María Corina Machado, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su lucha para lograr una transición democrática por la vía pacífica en su país. El reconocimiento internacional se vio enmarcado por su dramática salida de Venezuela, donde vivía en la clandestinidad desde enero tras ser detenida brevemente.
La misión, apodada "Operación Dinamita Dorada", fue ejecutada por Grey Bull Rescue, una empresa estadounidense especializada, y consistió en un arriesgado viaje que incluyó un disfraz, una embarcación de pesca en mares agitados y un jet privado con matrícula mexicana que la llevó a Oslo, Noruega. Debido a un retraso, fue su hija, Ana Corina Sosa, quien recibió el premio en su nombre, leyendo un discurso en el que Machado prometió la liberación de los presos políticos en Venezuela. La situación en Venezuela se encuentra en un punto crítico, exacerbada por la presión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha asediado las costas venezolanas y ha emitido un ultimátum a Nicolás Maduro para que deje el poder. El gobierno estadounidense acusa a Maduro de liderar el cártel del narcotráfico "Los Soles".
En este contexto, han surgido versiones sobre una eventual dimisión del mandatario venezolano y su exilio en Bielorrusia.
Machado confirmó haber contado con el apoyo de Estados Unidos para su salida, aunque el grupo de rescate aclaró que solo se coordinó "de manera no oficial" con el ejército estadounidense para evitar ser atacados y que la misión fue financiada por donantes privados. El premio ha puesto los ojos del mundo sobre Machado, quien ha evolucionado desde posturas iniciales que incluían el boicot electoral y la solicitud de sanciones, hacia la vía electoral pacífica. Sin embargo, tras las cuestionadas elecciones de 2024, ha vuelto a un discurso que, según una analista, parece dudar de la capacidad de los venezolanos para definir su futuro, con "guiños" al gobierno de Trump.
Se le critica no haberse pronunciado contra ejecuciones extrajudiciales atribuidas a Estados Unidos en el Caribe. El Nobel, se argumenta, conlleva el mandato de buscar soluciones pacíficas a los conflictos.
La reacción internacional ha incluido críticas a México.
El analista político Federico Berrueto señaló que la respuesta de "sin comentarios" de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el Nobel a Machado representa una alineación con Nicolás Maduro, continuando la política de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador.
Berrueto considera que esto es "abrazar las peores causas del mundo" y pronostica que Maduro caerá, dejando a México en una posición incómoda.
Por otro lado, el canciller de Cuba criticó al comité del Nobel por "callar ante las acciones agresivas de Estados Unidos contra Venezuela".














