Isabel Díaz Ayuso compara al gobierno mexicano con la dictadura cubana en crisis



Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, comparó al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum con la “dictadura cubana” durante su participación por video en un evento de ultraderecha en Estados Unidos. En su mensaje, destacó su oposición a los “regímenes autoritarios” en América Latina, utilizando la situación de Cuba como un referente en el discurso político. Diversos análisis describen al régimen cubano, instaurado por Fidel Castro, como una dictadura desde sus inicios, a pesar de que su discurso inicial en 1953 prometía un régimen democrático.
Desde el comienzo, el gobierno eludió las reglas de competencia liberal y se consolidó con un amplio apoyo social, llegando a establecer en la constitución la irreversibilidad del sistema comunista. Actualmente, se le caracteriza por una gerontocracia militar castrista que se resiste a abrir el sistema en respuesta a las crecientes demandas ciudadanas por libertad y opciones ideológicas.
El modelo cubano ha dependido históricamente de alianzas externas para su supervivencia.
Inicialmente, tuvo un pacto militar con la Unión Soviética que casi provoca una guerra mundial en 1962.
Tras el colapso soviético, Cuba buscó otros “padrinazgos” económicos, encontrando apoyo en la Venezuela de Hugo Chávez a cambio de petróleo. Los textos señalan que el régimen nunca desarrolló una autosuficiencia económica, industrial o agropecuaria, convirtiéndose en un populismo burocrático incapaz de generar la riqueza necesaria para su población. Hoy, Cuba enfrenta una crisis terminal, agravada por un bloqueo estadounidense, que la hace inviable. La escasez de servicios y el aislamiento petrolero representan, según los analistas, la última oportunidad para que el gobierno acepte una transición hacia espacios más democráticos. Se argumenta que la mejor ayuda para la isla sería presionar a sus líderes, como el general Raúl Castro, para que propicien una apertura con una clase política menos dogmática, pues de lo contrario, la respuesta social podría destruir por completo el modelo castrista.












