Científicos de la UNAM desarrollan vacunas terapéuticas contra el cáncer de mama



Un equipo de científicos de la Facultad de Química y del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIB) de la UNAM desarrolló, tras más de una década de trabajo, unas vacunas terapéuticas denominadas Bibliotecas de Epítopos Variables (BEVs). En ejemplares de laboratorio, estos biológicos han demostrado ser capaces de curar el cáncer de mama, inhibir diversos tipos de esta enfermedad y eliminar la metástasis, que en humanos es la principal causa de muerte por este padecimiento. Una de las ventajas más significativas de estas vacunas es que inducen una "memoria inmunológica", lo que impide que la enfermedad reaparezca incluso si se implantan células cancerosas por segunda vez. Según la investigadora Karen Manucharyan, otra ventaja es su potencial para funcionar contra los 220 tipos de cáncer existentes a un costo considerablemente menor que los tratamientos actuales, como la quimioterapia, la radioterapia o las inmunoterapias basadas en anticuerpos monoclonales. Allan Noé Domínguez Romero, académico de la Facultad de Química, explicó que esta es una vacuna terapéutica, diseñada para tratar casos donde la enfermedad ya está presente. El concepto de las BEVs se basa en tomar antígenos asociados a tumores, como la proteína survivina, modificar sus secuencias (epítopos) para mejorar el reconocimiento por parte de las células del sistema inmunitario (linfocitos T CD8) y así atacar eficazmente a las células cancerosas, que son consideradas "blancos en movimiento" por su constante mutación. Los investigadores han probado con éxito este modelo en el cáncer de mama triple negativo, uno de los más agresivos. El cáncer de mama es la principal causa de fallecimiento en mujeres mexicanas, con una tasa proyectada de 9.9 por cada 100,000. En 2022, el INEGI registró 7,888 decesos por esta causa, de los cuales el 99.4% fueron en mujeres. Tras los resultados sin precedentes en laboratorio, publicados en la revista Molecular Immunology, el equipo científico se prepara para el siguiente paso: los ensayos clínicos en humanos.










