Estados Unidos reduce su despliegue militar en el Caribe tras la captura de Nicolás Maduro



El ejército de Estados Unidos ha comenzado a reducir el volumen de su flota desplegada en el mar Caribe desde el verano pasado, después de la operación del 3 de enero que resultó en la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro. Según funcionarios anónimos citados por The New York Times, esta reorganización incluye el traslado de dos buques de transporte anfibio a aguas al norte de Cuba.
Los buques reubicados son el USS Iwo Jima y el USS San Antonio, que ahora se encuentran en el Océano Atlántico.
Este movimiento implica una reducción de aproximadamente 3,000 efectivos en la región, dejando un contingente total de alrededor de 12,000 militares.
Además, se informó que al menos uno de estos navíos podría regresar próximamente a su puerto base en Norfolk, Virginia.
A pesar de esta disminución, la administración Trump ha asegurado que mantendrá una presencia naval firme y continuará con las operaciones antinarcóticos en la zona. Esta reducción se produce después de que Washington mantuviera el mayor despliegue militar en el Caribe en décadas como parte de su campaña de “máxima presión” contra el gobierno de Maduro. Dicho despliegue incluyó destructores, buques anfibios y el portaaviones USS Gerald R. Ford, el más grande y moderno del mundo, con el objetivo de disuadir respuestas militares en la región. El reajuste podría interpretarse como una señal de confianza de Washington en la nueva situación política en Venezuela, ahora bajo el gobierno interino de Delcy Rodríguez. Sin embargo, también podría alterar el equilibrio de poder en la región, especialmente en relación con aliados de Caracas como Cuba y Nicaragua, mientras la comunidad internacional observa si se trata de un cambio táctico o permanente.















