La Embajada de Estados Unidos en México advierte sobre la instalación de un muro flotante en el río Bravo



La Embajada de Estados Unidos en México emitió una advertencia sobre la instalación de “barreras flotantes” en el río Bravo, señalando que “el muro en la frontera sur no está solo en tierra”. A través de sus redes sociales, la representación diplomática difundió un video que muestra las boyas de color naranja dispuestas a lo largo del afluente, exhortando a los migrantes a no intentar cruzar y arriesgar sus vidas, ya que encontrarán vigilancia constante y, de ser capturados, serán detenidos y deportados. Este “muro flotante” es una iniciativa para impedir la migración ilegal y el tráfico de drogas en la frontera entre Texas y el estado mexicano de Tamaulipas. Según la secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem, el proyecto cubrirá más de 800 kilómetros del río.
Las boyas, fabricadas en Texas, tienen un diámetro de entre 1.2 y 1.5 metros y, al ensamblarse, pueden alcanzar los 4.57 metros.
La financiación proviene de fondos contenidos en una ley impulsada por el presidente Donald Trump. Aunque la instalación comenzó formalmente el miércoles en la frontera de Matamoros, Tamaulipas, y Brownsville, Texas, los avances han sido lentos. Fuentes locales informaron que solo se han realizado trabajos de limpieza y la colocación de un tubo como parte del protocolo por la visita de la secretaria Noem. Este modelo de barrera, previamente implementado por el gobierno de Texas en la frontera de Eagle Pass con Piedras Negras, Coahuila, ha sido criticado por activistas y defensores de los derechos humanos, quienes la han calificado como una “trampa mortal” por el riesgo de causar graves heridas a las personas que intenten cruzarla.










