El gobierno mexicano envía 300 militares para reforzar la seguridad en Tijuana



Un total de 300 militares pertenecientes al Batallón 10 de Infantería del Ejército, con sede en Campeche, fueron enviados a Tijuana, Baja California, para integrarse a tareas de vigilancia y patrullaje. El traslado se realizó en dos aviones Boeing 737 de la Fuerza Aérea Mexicana, según información difundida por militares en activo a través de redes sociales, ya que oficialmente no se ha detallado el número de efectivos ni la misión específica. El movimiento fue parcialmente rastreado por plataformas especializadas, que detectaron el vuelo de una de las aeronaves, con matrícula FAM3528, el domingo 11 de enero.
La ruta partió de Santa Lucía a Campeche, posteriormente a Tijuana y finalmente regresó a Santa Lucía.
Fuentes consultadas señalaron que este tipo de rotaciones son permanentes y forman parte del refuerzo de las fuerzas federales en regiones estratégicas por su alta incidencia delictiva y su importancia para el control territorial, como es el caso de Baja California. El personal desplegado se integrará a labores de vigilancia, patrullaje, control de zonas urbanas y brindará apoyo a la Guardia Nacional. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió a la cooperación en materia de seguridad con Estados Unidos, destacando el eje de “responsabilidad compartida y diferenciada”. Explicó que, si bien ambos países comparten la responsabilidad de la seguridad fronteriza, cada uno tiene sus propias obligaciones dentro de su soberanía. Señaló que Estados Unidos tiene una responsabilidad respecto al consumo de drogas y al tráfico de armas hacia México. Por su parte, México busca apoyar para evitar el paso de drogas a Estados Unidos, calificándolo como un asunto humanitario para prevenir muertes por sobredosis.














