La implementación de la CURP biométrica avanza en México entre desafíos operativos y quejas ciudadanas



La Clave Única de Registro de Población (CURP) con datos biométricos, una versión actualizada que incorpora huellas dactilares, escaneo de iris, fotografía y firma digital, está siendo implementada en diversas entidades de México. El objetivo de esta reforma es fortalecer la identidad legal, agilizar trámites burocráticos, reducir fraudes y colaborar en la búsqueda de personas. El trámite es gratuito, dura entre 5 y 6 minutos por persona y, por el momento, no es obligatorio siempre que la CURP tradicional se encuentre validada por el Registro Civil.
En Tamaulipas, el programa piloto inició en Ciudad Victoria en octubre de 2025 y se espera que Reynosa comience a operar en mayo de 2026, una vez concluyan las pruebas de seguridad del equipo. Las autoridades estatales planean instalar al menos nueve equipos en puntos estratégicos para finales de año, sumándose a los ya autorizados para Matamoros y Nuevo Laredo.
Desde su inicio en la capital, se han biometrizado entre 800 y 900 personas.
Por su parte, Quintana Roo reporta más de 2,700 personas registradas.
Sin embargo, la implementación ha generado problemas, especialmente en Cancún, donde las largas filas y la entrega de solo 35 fichas diarias han provocado la frustración de los ciudadanos. La secretaria de Gobierno, Cristina Torres, informó que se han sustituido equipos con fallas y que el estado apoya a los municipios con la adquisición de módulos. Quintana Roo es la única entidad con unidades móviles para atender a comunidades rurales y se espera que entre marzo y abril se validen más equipos para ampliar la cobertura.
A pesar de los avances, la medida ha encontrado resistencia. Se han presentado los primeros amparos contra la creación de este padrón de datos biométricos, argumentando que representa un riesgo para la libertad personal. Mientras tanto, las autoridades piden paciencia a la población, asegurando que trabajan para mejorar el servicio y reiterando que el trámite aún no es un requisito indispensable para la mayoría de las gestiones.














