Donald Trump retira a Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales



Mediante una orden ejecutiva, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó la suspensión del apoyo y la participación del país en 66 organizaciones internacionales. La medida instruye a todos los departamentos y agencias federales a cesar el financiamiento y la colaboración con estas entidades, que se dividen en 31 organismos vinculados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y 35 no pertenecientes a su sistema. Según la Casa Blanca y el Departamento de Estado, la decisión se basa en que estas instituciones son consideradas “innecesarias, mal gestionadas o contrarias a los intereses y la soberanía de Estados Unidos”. La administración argumenta que operan en contra de la seguridad y prosperidad económica del país, promueven “agendas globalistas” o respaldan iniciativas calificadas como “woke”.
El objetivo es reorientar los fondos de los contribuyentes hacia prioridades internas.
La proclama fue respaldada por el secretario de Estado, Marco Antonio Rubio García. Entre las organizaciones afectadas se encuentran la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), base del Acuerdo de París; el Fondo de Población de la ONU (UNFPA) y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-Habitat). Fuera del sistema de la ONU, la retirada incluye al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA). Esta acción se suma a suspensiones previas de apoyo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y la UNESCO. Expertos advierten que la retirada de la UNFCCC podría dificultar los esfuerzos globales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, ya que Estados Unidos es uno de los mayores emisores. Rob Jackson, climatólogo de la Universidad de Stanford, señaló que la decisión da a otras naciones una excusa para retrasar sus propios compromisos. La medida se produce en un contexto de tensiones internacionales y recortes previos a la ayuda exterior que ya han afectado a organizaciones no gubernamentales.















