Estados Unidos e Irán reanudan diálogo nuclear en Omán en medio de tensiones militares



Delegaciones de Estados Unidos e Irán reanudaron el diálogo indirecto sobre el programa nuclear iraní en Mascate, con el sultanato de Omán como mediador. El encuentro, encabezado por el enviado estadounidense Steve Witkoff y el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, fue calificado por Teherán como un "buen comienzo".
Ambas partes acordaron continuar las negociaciones, aunque la fecha y las modalidades se definirán tras consultas en sus respectivas capitales. Las conversaciones se desarrollan en un clima de máxima confrontación. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que mantiene "muchas opciones a su disposición aparte de la diplomacia" y ha desplegado un grupo naval liderado por el portaaviones USS Abraham Lincoln en la región. En respuesta, Irán ha advertido que está lista para defenderse.
El portavoz del ejército, general Mohammad Akraminia, afirmó que el presidente estadounidense "debe elegir entre el compromiso o la guerra" y señaló que las bases estadounidenses en la región son de "fácil" acceso. Un punto central de desacuerdo es el alcance de la agenda. Mientras Irán insiste en que las discusiones se limiten exclusivamente a su programa nuclear, Estados Unidos busca incluir el programa de misiles balísticos iraní, su apoyo a grupos aliados en la región y el trato a su propia población. Teherán ha condicionado el avance del diálogo a que se eviten las "amenazas y presiones".
Este diálogo es el primero desde que un conflicto de 12 días entre Israel e Irán en junio, con participación estadounidense, interrumpiera rondas previas. Además, el encuentro se produce tras una reciente ola de protestas masivas en Irán que fue reprimida violentamente, con miles de muertos y decenas de miles de detenidos, según organizaciones de derechos humanos. El programa nuclear iraní sigue siendo el núcleo de la disputa, con Irán enriqueciendo uranio a niveles cercanos al grado militar (alrededor del 60%), muy por encima del 3,67% permitido en el acuerdo de 2015, del cual Washington se retiró en 2018.














