Entidades federativas implementan programas vehiculares en un mercado afectado por el financiamiento



El Gobierno del Estado de México ha lanzado un programa de subsidios fiscales del 100% para incentivar a los residentes a emplacar en la entidad vehículos registrados en otros estados. Vigente hasta el 6 de abril de 2026, el beneficio cubre el pago de la tenencia de 2026 y el Impuesto sobre la Adquisición de Vehículos Automotores Usados (ISAVAU). Este apoyo aplica para automóviles con un valor factura de hasta 638 mil pesos y motocicletas de hasta 250 mil pesos, buscando regularizar el padrón vehicular estatal. En contraste, en la Ciudad de México, los automovilistas enfrentarán un aumento en el costo de la verificación vehicular a partir del 1 de febrero de 2026, que será de aproximadamente 765 pesos debido a la actualización de la Unidad de Medida y Actualización (UMA). Por otro lado, en Chihuahua, alrededor de 4,500 propietarios de vehículos de procedencia extranjera quedaron con su trámite de regularización incompleto, después de que el Gobierno Federal decidiera no prorrogar el decreto de octubre de 2021.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que no se prevé reabrir dicho decreto.
Este panorama regulatorio ocurre en un momento complejo para el mercado automotriz.
Un informe de la AMDA, JATO y Urban Science reveló que durante 2025 no se concretó la venta de 61 mil vehículos nuevos debido a que los compradores no calificaron para obtener un financiamiento. La Ciudad de México fue la entidad con la mayor cantidad de ventas no realizadas por esta causa, acumulando 14,476 unidades. El estudio también señaló que el índice de financiamiento promedio a nivel nacional para la compra de vehículos al menudeo alcanzó el 73% en 2025. Al incluir las flotillas, que generalmente se adquieren de contado, este porcentaje se reduce al 61%.
En cuanto a las preferencias de los consumidores, el plazo de financiamiento más común sigue siendo de 60 meses, excepto en el segmento de lujo, donde predominan los 36 meses. Las marcas chinas mostraron un índice de financiamiento del 68%, apoyándose principalmente en alianzas con bancos.













