Pemex oculta información sobre el desempeño de su filial Gas Bienestar



A pesar de que Gas Bienestar fue presentado como un programa social para “democratizar” el precio del gas LP y opera con recursos públicos e infraestructura federal, Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene en la opacidad la información sobre su desempeño. A través de una solicitud de transparencia, la empresa estatal se negó a revelar datos fundamentales como la cantidad de dinero público invertido, su presupuesto anual, el número de empleados y si registra pérdidas o ganancias. El principal argumento de Pemex para reservar la información es que Gas Bienestar es una filial de derecho privado y, por lo tanto, no está sujeta a la Ley General de Transparencia. La petrolera sostuvo que la difusión de datos “patrimoniales, financieros, comerciales y fiscales” podría afectar sus ventajas competitivas en el mercado, aunque se trate de una empresa financiada por el Estado que opera en un sector regulado y es supervisada por el Gobierno federal. Para reforzar su postura, Pemex se amparó en el artículo 63 de la ley, que excluye a las filiales de ser consideradas como entes paraestatales. Pemex reconoció que la información solicitada debería estar documentada según su propia normatividad, pero no explicó por qué un programa social insignia debe operar con la confidencialidad de una empresa privada.
La negativa deja sin respuesta preguntas clave sobre si el programa opera con pérdidas, el número de rutas activas, el estado de sus inventarios o si sus operaciones se están expandiendo o reduciendo. En este contexto de opacidad, la presidenta Claudia Sheinbaum ha adelantado que se está evaluando la posible desaparición del programa, al considerar que ya cumplió su objetivo de estabilizar el precio del producto.











