La fiscalía de Corea del Sur solicita la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol



Un equipo especial de la fiscalía de Corea del Sur solicitó este martes la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol por su intento fallido de declarar la ley marcial el 3 de diciembre de 2024. La petición se realizó durante el último día del juicio por insurrección que enfrenta el exmandatario en el Juzgado del Distrito Central de Seúl, con una sentencia esperada para principios de febrero. Los fiscales acusaron a Yoon de liderar una "insurrección" motivada por una "sed de poder destinada a instaurar una dictadura".
Sostuvieron que el expresidente declaró la ley marcial con el propósito de controlar los poderes judicial y legislativo para permanecer en el cargo, utilizando recursos públicos para fines personales. Además, destacaron que el exdirigente, de 65 años, no ha mostrado "ningún remordimiento" por actos que amenazaron "el orden constitucional y la democracia" del país. El 3 de diciembre de 2024, Yoon anunció sorpresivamente por televisión la imposición de la ley marcial, justificándola como una medida para proteger a la nación de "fuerzas antiestatales" y alegando que el Parlamento, controlado por la oposición, bloqueaba el presupuesto. La medida, que incluyó el despliegue de tropas en el Parlamento, fue revocada horas después por una votación de los legisladores. Este hecho desató meses de protestas masivas y caos político que culminaron con su destitución por parte del Tribunal Constitucional en abril de 2025. En total, 24 personas han sido acusadas en relación con el caso, incluyendo al entonces primer ministro, Han Duck-soo, quien recibirá su sentencia a finales de enero, así como a los exdirectores del Servicio Nacional de Inteligencia y del Ministerio de Defensa.
Aunque se ha solicitado la pena máxima para Yoon, es poco probable que se ejecute, ya que en Corea del Sur existe una moratoria sobre la pena de muerte desde hace casi 40 años.
















