La ONU acusa a Israel de imponer un sistema de apartheid en Cisjordania



Un nuevo y contundente informe de la oficina de derechos humanos de la ONU acusa a Israel de haber intensificado la discriminación y segregación de los palestinos en Cisjordania, pidiendo que se ponga fin a lo que describe como un “sistema de apartheid”. Según el jefe de esta oficina, Volker Türk, existe una “asfixia sistemática de los derechos de los palestinos” en la región. Es la primera vez que un jefe de derechos humanos de la ONU utiliza el término “apartheid” en este contexto, señalando que cada aspecto de la vida palestina, desde el acceso al agua y la escuela hasta la visita de familiares, está controlado y restringido por las prácticas discriminatorias de Israel.
El informe detalla que las autoridades israelíes aplican dos ordenamientos jurídicos y políticos distintos para los colonos israelíes y los palestinos, lo que resulta en un trato desigual. Los palestinos son sometidos a confiscaciones masivas de tierras, se les priva del acceso a recursos y enfrentan juicios en tribunales militares que, según el documento, violan sistemáticamente sus derechos al debido proceso.
Türk exigió a Israel que derogue todas las leyes y políticas que perpetúan esta discriminación sistémica basada en la raza, religión u origen étnico. La situación se ha visto agravada por la violencia de los colonos, que según la ONU, en muchos casos ocurre “con la aquiescencia, el apoyo y la participación de las fuerzas de seguridad de Israel”. En Cisjordania, territorio ocupado desde 1967, viven más de 500,000 colonos israelíes. La violencia en la zona ha aumentado desde el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. Desde esa fecha, más de mil palestinos han muerto a manos de tropas israelíes y colonos, mientras que al menos 44 israelíes han fallecido en ataques palestinos u operaciones militares israelíes en el mismo periodo. El informe también concluye que, desde el inicio de la guerra en Gaza, las autoridades israelíes han ampliado el uso de la fuerza ilegal, la detención arbitraria y la tortura.
Además, asegura que los asentamientos han aumentado y que se mata a palestinos “con casi total impunidad”.
El texto afirma haber encontrado “motivos razonables” para creer que esta “segregación y subordinación tiene la intención de ser permanente”.
















