Los Seattle Seahawks dominan a los New England Patriots y ganan el Super Bowl LX



Los Seattle Seahawks conquistaron su segundo trofeo Vince Lombardi al derrotar de manera contundente a los New England Patriots por 29-13 en el Super Bowl LX, celebrado en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. La victoria representó una esperada revancha para Seattle, que saldó la dolorosa derrota sufrida ante el mismo rival en el Super Bowl XLIX hace 11 años. La clave del triunfo fue la dominante actuación de la defensiva de los Seahawks, que anuló por completo al mariscal de campo de los Patriots, Drake Maye.
La presión fue constante durante todo el partido, resultando en al menos seis capturas y forzando errores cruciales, incluyendo dos intercepciones en el último cuarto.
Una de ellas fue un regreso de 45 yardas para touchdown por parte de Uchenna Nwosu, que sentenció el encuentro. La ofensiva de Nueva Inglaterra no logró anotar puntos hasta el último periodo, cuando el partido ya estaba decidido. En el costado ofensivo, Seattle ejecutó un plan de juego paciente y efectivo. El corredor Kenneth Walker III fue la figura del partido y nombrado el Jugador Más Valioso (MVP) tras acumular 135 yardas por tierra, convirtiéndose en el primer corredor en recibir el galardón desde 1998.
El pateador Jason Myers también tuvo una noche histórica al establecer un nuevo récord de Super Bowl con cinco goles de campo. El mariscal de campo Sam Darnold manejó el partido sin errores, lanzando para 202 yardas y un pase de anotación a A.J. Barner, y completó una postemporada impecable con cero pérdidas de balón para el equipo. El evento también contó con el espectáculo de medio tiempo protagonizado por Bad Bunny, quien se convirtió en el primer artista latino en encabezar el show en solitario.













