Malí y Burkina Faso restringen el ingreso de ciudadanos estadounidenses en reciprocidad a una medida de Estados Unidos



Los gobiernos de Malí y Burkina Faso anunciaron que prohibirán la entrada de ciudadanos estadounidenses a sus territorios. Esta decisión es una respuesta directa a una medida similar adoptada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien a mediados de diciembre amplió las restricciones de viaje para incluir a los ciudadanos de estas dos naciones, además de Níger. Ambos países africanos, a través de sus respectivos Ministerios de Asuntos Exteriores, emitieron comunicados por separado para informar sobre la nueva política. El Ministerio de Exteriores de Malí declaró que, con efecto inmediato y en conformidad con el “principio de reciprocidad”, aplicará a los ciudadanos estadounidenses las mismas condiciones y requisitos que Estados Unidos impone a los ciudadanos malienses. De manera similar, el ministro de Exteriores de Burkina Faso, Karamako Jean-Marie Traoré, citó las mismas razones para justificar la prohibición en su país. La prohibición original de Estados Unidos, oficializada el 16 de diciembre, fue justificada por la Casa Blanca debido a los persistentes ataques de grupos armados en la región. Malí, Burkina Faso y Níger, que conforman la Alianza de Estados del Sahel, están gobernados por juntas militares que llegaron al poder tras golpes de estado. Estos regímenes se han distanciado de la influencia francesa y de organizaciones panafricanas para acercarse a Rusia, y se comprometieron a combatir la inseguridad que afecta a gran parte de la región, una tarea en la que han encontrado dificultades.















