Meta invierte en energía nuclear para alimentar sus centros de datos de inteligencia artificial



Meta Platforms ha cerrado acuerdos a largo plazo con tres empresas de energía nuclear (Vistra, Oklo y TerraPower) para garantizar el suministro eléctrico de sus centros de datos.
La medida responde a la creciente demanda energética impulsada por la inteligencia artificial (IA), que requiere un flujo de energía constante que fuentes renovables intermitentes como la solar o eólica no siempre pueden satisfacer. Con estos contratos, que se extienden por un mínimo de 20 años, Meta se posiciona como uno de los mayores compradores corporativos de energía nuclear en la historia de Estados Unidos. Los acuerdos contemplan la compra de energía de plantas ya existentes operadas por Vistra: las centrales Perry y Davis-Besse en Ohio, y la planta Beaver Valley en Pensilvania. En total, Meta asegurará más de seis gigavatios (GW) de capacidad, una cantidad que podría alcanzar los 6.6 GW para 2035. Esta energía, equivalente a la necesaria para alimentar a millones de hogares, será destinada exclusivamente a sus granjas de servidores, como el centro de datos de IA Prometheus. Además de asegurar el suministro de plantas actuales, Meta está invirtiendo en el futuro de la energía nuclear mediante alianzas para desarrollar reactores modulares pequeños (SMRs). La compañía colaborará con TerraPower, respaldada por Bill Gates, para financiar el desarrollo de reactores que podrían generar hasta 690 megavatios para 2032. Asimismo, se alió con Oklo para desarrollar hasta 1.2 GW de energía en Ohio a partir de 2030, con la intención de crear un campus tecnológico nuclear que alimente directamente sus operaciones. Meta justifica esta inversión como un pilar de su estrategia de sostenibilidad y descarbonización, argumentando que la energía nuclear ofrece una fuente libre de carbono, estable y escalable, crucial para alcanzar sus metas de emisiones netas cero. La decisión no solo busca garantizar la estabilidad operativa para la IA y el metaverso, sino también protegerse de la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles. El anuncio tuvo un impacto positivo en las acciones de las empresas energéticas involucradas, señalando una tendencia en la que otras grandes tecnológicas también han explorado la energía atómica.









