Donald Trump nomina a Kevin Warsh para presidir la Reserva Federal



El presidente Donald Trump anunció a través de su red social Truth Social la nominación de Kevin Warsh, de 55 años, para sustituir a Jerome Powell como presidente de la Reserva Federal (Fed) cuando el mandato de este último concluya en mayo. Trump elogió a Warsh, a quien conoce "desde hace mucho tiempo", asegurando que será "uno de los GRANDES presidentes de la Fed, tal vez el mejor" y que es el "perfil perfecto" para el cargo. Warsh ya tiene una trayectoria en el banco central, donde se desempeñó como miembro de la Junta de Gobernadores entre 2006 y 2011, convirtiéndose a los 35 años en el gobernador más joven de la historia. Previamente, fue asesor económico en la administración del presidente George W. Bush y trabajó como banquero en Morgan Stanley.
Actualmente, está vinculado a la Hoover Institution de la Universidad de Stanford. Aunque durante su tiempo en la Fed fue conocido por su cautela ante la inflación, recientemente ha criticado a la institución y se ha mostrado más favorable a mantener tasas de interés más bajas. La nominación se produce en un contexto de fuertes tensiones entre Trump y el actual liderazgo de la Fed. Desde su regreso a la presidencia, Trump ha criticado agresivamente a Powell, exigiéndole una reducción más rápida y continua de las tasas de interés, que actualmente se encuentran en un rango de 3.50% a 3.75%. La administración ha iniciado una investigación contra Powell por sobrecostos en la remodelación de la sede de la Fed y ha intentado forzar la salida de la gobernadora Lisa Cook, acciones que han generado dudas sobre el respeto a la independencia del banco central.
Para que Warsh asuma el cargo, su nominación debe ser confirmada por el Senado. Aunque el Partido Republicano tiene mayoría, el proceso podría enfrentar obstáculos.
El senador republicano Thom Tillis ha advertido que no respaldará ninguna nominación para la Fed mientras continúe la investigación sobre Powell. Durante las audiencias, se espera que Warsh enfrente cuestionamientos sobre su capacidad para mantener la independencia de la política monetaria frente a las presiones de la Casa Blanca y cumplir el mandato de la Fed de controlar la inflación y promover el pleno empleo.










