Cristiano Ronaldo considera su salida del Al Nassr en medio de un conflicto con la directiva



Cristiano Ronaldo atraviesa un momento de tensión con la directiva de su club, Al Nassr, y el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita (PIF) que gestiona al equipo. La principal fuente de su descontento es la política de fichajes, ya que el astro portugués considera que la institución no ha invertido lo suficiente en jugadores de primer nivel para competir, a diferencia de otros clubes rivales como Al-Hilal. Como medida de protesta, Ronaldo se ha ausentado de compromisos importantes. No fue convocado para el partido de liga contra Al-Riyadh, a pesar de no tener lesiones, y se reportó que habría decidido no jugar contra Al Ittihad.
Estas ausencias han sido interpretadas como una forma de presión hacia la directiva para exigir cambios en el rumbo deportivo del club.
Su frustración también se debe a lo que percibe como decisiones arbitrales injustas y falta de respuesta institucional.
Según diversos medios, el futbolista siente que merece un trato diferente por haber sido la figura clave que impulsó el proyecto futbolístico de Arabia Saudita.
Esta "relación rota" lo ha llevado a considerar seriamente la rescisión de su contrato a mitad de año si no se producen cambios significativos. Entre sus posibles destinos se mencionan un regreso a Europa, con el Sporting de Lisboa como opción, o un movimiento a la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos, pensando en su preparación para el Mundial de 2026. Esta situación ocurre mientras el jugador celebra su cumpleaños número 41, mantiene el objetivo de alcanzar los mil goles en su carrera y se prepara para disputar la que sería su sexta Copa del Mundo. A pesar de la especulación sobre su posible salida y las protestas, un informe indicó que el delantero portugués ya habría regresado a los entrenamientos con el Al-Nassr, aunque la tensión con la directiva parece persistir.













