Un estudio de la UNAM revela que el polvo en los hogares mexicanos contiene altos niveles de metales pesados tóxicos



Una investigación del Laboratorio Universitario de Geofísica Ambiental de la UNAM reveló que el polvo doméstico en México presenta niveles de toxicidad superiores a los de países europeos como Reino Unido y España. El estudio, publicado en la revista Indoor Air y encabezado por Francisco Bautista Zúñiga y Avtandil Gogichaishvili, concluyó que la contaminación por metales pesados es mayor dentro de las viviendas que en el exterior, siendo en la Ciudad de México hasta tres veces superior a la de ciudades británicas. El análisis, realizado en 14 entidades, encontró en ciudades como Morelia y la CDMX que las concentraciones de plomo casi se duplicaban en interiores (213 mg/kg) en comparación con el exterior (118 mg/kg), mientras que las de zinc eran más del doble (1,221 mg/kg en interiores frente a 527 mg/kg en exteriores).
También se detectaron niveles elevados de níquel, cobre y antimonio dentro de las casas. Los investigadores identificaron como fuente de estos contaminantes el desgaste de los inmuebles, incluyendo pintura, paredes y barnices de muebles que pueden contener cadmio y arsénico. A esto se suma la degradación de plásticos que liberan antimonio, un disruptor endocrino, y la cocción de alimentos con gas, que genera partículas magnéticas. La exposición a estos metales pesados representa un riesgo para la salud, especialmente para bebés y niños pequeños, quienes son más vulnerables debido a su mayor contacto con el suelo y la ingestión accidental. Las tres vías de ingreso al organismo son la oral, la respiratoria y la dérmica. Para mitigar los riesgos, los especialistas recomiendan realizar una limpieza profunda y constante, mantener en buen estado la pintura de paredes y muebles, lavar las cortinas con regularidad, colocar plantas en las ventanas y cambiarse los zapatos al ingresar a la vivienda.













