México se compromete a entregar un mínimo anual de agua a Estados Unidos hasta 2030



El gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, y la administración de Donald Trump en Estados Unidos, alcanzaron un acuerdo para la gestión del agua en la cuenca del Río Bravo. Bajo este nuevo plan técnico, México se compromete a entregar un volumen mínimo anual de 431.5 millones de metros cúbicos (equivalentes a 350,000 acres-pies) a Texas durante el ciclo de cinco años que comprende de 2026 a 2030, en cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944. La administración estadounidense, a través del Secretario de Estado, Marco Rubio, y el embajador en México, Ronald Johnson, calificó el acuerdo como un logro del presidente Trump, asegurando que proporciona estabilidad a los productores agrícolas del sur de Texas. El pacto también incluye un plan para que México salde la deuda hídrica del ciclo anterior y establece reuniones mensuales de seguimiento para garantizar el cumplimiento y evitar futuros déficits. Por su parte, el gobierno mexicano, a través de las secretarías de Relaciones Exteriores, Agricultura y Medio Ambiente, confirmó que el acuerdo se ajusta al tratado, respeta la soberanía nacional y se da en un contexto de sequía extrema en la región. Las autoridades mexicanas enfatizaron que se priorizará el derecho humano al agua para consumo y para la producción agrícola en el país. La presidenta Sheinbaum descartó que el acuerdo vaya a generar desabasto en Nuevo León, aunque admitió que Tamaulipas "puede llegar a tener problemas". El anuncio ha generado preocupación en estados como Chihuahua, donde productores locales temen que el agua provenga de presas con bajos niveles, como las alimentadas por el Río Conchos. En contraste, el sector industrial de Nuevo León, representado por la Caintra, expresó su confianza en que se garantizará el abasto para la entidad, cuya principal fuente es la presa El Cuchillo.




















