Protestas en Irán dejan decenas de muertos mientras el gobierno intensifica la represión



Durante casi dos semanas, Irán ha sido escenario de protestas masivas en decenas de ciudades, incluyendo la capital, Teherán. Las manifestaciones, que comenzaron el 28 de diciembre por la mala situación económica, la inflación y la devaluación de la moneda, han escalado para exigir cambios políticos y cuestionar directamente al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, con consignas como "muerte al dictador". La represión de las fuerzas de seguridad ha sido severa, resultando en un creciente número de víctimas.
Según la organización Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo, al menos 51 personas han muerto, entre ellas nueve menores, aunque otras fuentes elevan la cifra a 62.
Además, se reportan más de 2,200 detenciones y cientos de heridos.
En respuesta a la creciente movilización, el gobierno iraní ha intensificado sus medidas de control. Las autoridades impusieron un corte nacional de internet y telefonía, una táctica que, según ONGs, busca limitar la comunicación entre manifestantes y dificultar la difusión de información, aumentando el riesgo de una represión aún más violenta, similar a la ocurrida en noviembre de 2019.
El líder supremo Jamenei ha adoptado una postura desafiante, asegurando que el país "no cederá" ante los "saboteadores" y "terroristas".
Acusó a los manifestantes de "arruinar sus propias calles" para complacer al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y advirtió sobre una represión con la "mayor fuerza".
La crisis ha adquirido una dimensión internacional. El gobierno de Irán presentó una queja formal ante la ONU, acusando a Estados Unidos e Israel de promover la violencia y la inestabilidad interna.
Por su parte, Washington ha mostrado su apoyo a los manifestantes.
El secretario de Estado, Marco Rubio, expresó en un mensaje que "Estados Unidos apoya al valiente pueblo de Irán", mientras que el presidente Trump ha advertido sobre una posible intervención militar. Desde el exilio, Reza Pahlaví, hijo del último sha de Irán, también ha alentado las protestas y ha pedido a Estados Unidos estar preparado para intervenir.













