Guía para una nutrición informada: de la proteína diaria al consumo de huevo y los hábitos en festividades



La ingesta adecuada de macronutrientes es fundamental, especialmente la proteína. Expertos como Donald Layman y Layne Norton coinciden en que la recomendación ideal para la mayoría de las personas activas se sitúa entre 0.6 y 1 gramo por libra de peso corporal (aproximadamente 2.2 gramos por kilo), una cifra significativamente mayor al mínimo de 0.36 gramos por libra que establece el Instituto Nacional de Salud (NIH) solo para evitar deficiencias. Este nivel óptimo garantiza más del 95% de los beneficios para la síntesis muscular y el mantenimiento de la salud, sin que un consumo mayor ofrezca ventajas significativas.
Además, se aclara que una dieta alta en proteína no es perjudicial y puede ser rica en nutrientes.
Para quienes siguen dietas vegetarianas o veganas, se sugiere aumentar la ingesta entre un 30% y 40% debido a la menor biodisponibilidad de las proteínas vegetales.
En cuanto a alimentos específicos, el huevo ha sido revalorizado por sus beneficios nutricionales, particularmente para la salud cerebral.
Un análisis sistemático reciente sugiere que un consumo moderado, de medio a un huevo diario, se asocia con una mejor función cognitiva y un menor riesgo de demencia en adultos. Esto se atribuye a su alto contenido de colina, un nutriente esencial para la memoria y el aprendizaje, así como triptófano y Omega-3. Aunque se necesita más investigación para establecer conclusiones definitivas, la evidencia actual desmiente el mito de que el huevo es el principal culpable del colesterol alto y lo posiciona como un aliado en una dieta equilibrada. La atención a la dieta se extiende a la prevención de enfermedades crónicas.
Para personas con presión arterial alta, es crucial limitar o evitar ciertas bebidas.
El alcohol encabeza la lista por su impacto en la presión arterial y su aporte de calorías vacías.
Le siguen las bebidas con cafeína, cuyo consumo debe ser moderado, y las bebidas azucaradas como refrescos y jugos industrializados, que contribuyen al aumento de peso y la inflamación.
Este tipo de recomendaciones se alinea con el llamado del IMSS en Colima a reforzar hábitos saludables durante épocas festivas, moderando el consumo de alimentos altos en grasa, azúcar y sodio, manteniendo la hidratación y combinando la dieta con actividad física regular para preservar el bienestar general.












