El significado de los colores en la vestimenta marca los rituales de Año Nuevo



Con el fin de año, muchas personas recurren a la tradición de seleccionar colores específicos para su vestimenta como una forma simbólica de atraer sus deseos para el ciclo que comienza. Más allá de la superstición, esta práctica se basa en la psicología del color y en la creencia de que cada tono tiene una energía particular que puede influir en el estado de ánimo y reforzar las metas personales. Entre los colores más populares se encuentra el rojo, asociado con el amor, la pasión y la fuerza emocional, ideal para quienes buscan un nuevo romance o fortalecer una relación existente. El amarillo y el dorado son los preferidos para atraer dinero, abundancia, éxito y prosperidad económica. Por su parte, el blanco simboliza la paz, la armonía y los nuevos comienzos, siendo una opción para quienes desean dejar atrás las dificultades y empezar de cero. Otros colores con significados positivos incluyen el verde, vinculado al bienestar, la salud y el crecimiento personal; el azul, que transmite calma y estabilidad; y el morado, asociado a la transformación y la espiritualidad. Aunque el negro puede representar poder, elegancia y protección, especialmente en la ropa interior, algunos expertos en Feng Shui recomiendan evitarlo en la vestimenta exterior, ya que se considera que absorbe la energía sin devolverla. Otros colores que se sugiere evitar son el café, por estar relacionado con lo anticuado y el conformismo, lo que podría mantener a la persona en su zona de confort; y el gris, que se asocia con la falta de claridad y compromiso, contrario a la intención de establecer decretos claros para el futuro. Finalmente, los especialistas señalan que el impacto de estos rituales depende del significado que cada individuo les otorgue. La elección de un color, ya sea en la ropa, accesorios o maquillaje, funciona como un recordatorio visual de los propósitos personales, reforzando la motivación para el año que está por iniciar.






