La industria aseguradora considera prematuro un alza de precios por cambio fiscal mientras el gobierno la rechaza



La entrada en vigor de la Ley de Ingresos 2026 ha generado incertidumbre en el sector asegurador mexicano. La nueva disposición fiscal impide a las compañías acreditar el IVA de los pagos que realizan por siniestros, como gastos médicos o reparaciones de automóviles, una práctica que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) había detectado como indebida. Esta medida ha provocado especulaciones sobre un posible incremento de hasta un 20% en el costo de los seguros, según versiones periodísticas. Ante este panorama, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) ha calificado como "prematuro" anticipar o determinar cualquier efecto en las primas.
El organismo argumenta que los productos, coberturas y condiciones varían significativamente entre compañías y perfiles de asegurados, por lo que no es adecuado realizar estimaciones generalizadas.
La AMIS subrayó que corresponde a cada aseguradora analizar los posibles ajustes conforme a sus propios modelos técnicos y operativos, e invitó a los asegurados a consultar su situación particular directamente con su agente o compañía. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que no debe haber incrementos en los costos de los seguros, señalando que esto formó parte de un acuerdo alcanzado con el sector. La mandataria instruyó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público a vigilar la situación para evitar aumentos injustificados.
Sheinbaum reiteró que el gobierno federal se mantendrá pendiente para que los ajustes fiscales no se traduzcan en un perjuicio para los usuarios. La calificadora Fitch Ratings ha cambiado su perspectiva para el sector de seguros y fianzas en México a "deteriorada" para 2026, previendo que la eliminación de los créditos del IVA afectará los márgenes financieros de las compañías. Este escenario se suma a un contexto de incertidumbre económica más amplio, en el que la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) advierte que las empresas en general enfrentan ajustes de costos de operación de entre 17% y 30% por diversos factores.












