La influencer Jessica Bustos demanda a los conductores de La Cotorrisa por acoso sexual



La controversia se originó en septiembre de 2025, cuando Bustos presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. La acción legal fue motivada por comentarios sobre su aspecto físico realizados por los comediantes en el episodio 308 de su pódcast, los cuales Bustos y su esposo, Xuxo Dom, calificaron como insinuaciones ofensivas y acoso. A raíz de la denuncia, el episodio fue eliminado de las plataformas. Como consecuencia de la viralización del caso, Jessica Bustos ha sido víctima de acoso digital y ha recibido amenazas de muerte, lo que llevó a las autoridades a ratificarle medidas de protección. Su abogada, Scarlett Martínez, señaló que estos ataques han afectado las oportunidades profesionales de la influencer y denunció irregularidades en el proceso legal, como la anulación de un peritaje psicológico clave para el caso sin notificación previa. Por su parte, Ricardo Pérez y Slobotzky, a través de su firma de abogados, emitieron un comunicado en el que afirman ser víctimas de una campaña de desprestigio basada en información “falsa, imprecisa o deliberadamente tendenciosa” que ha dañado su reputación. La defensa enmarca el estilo del pódcast como “irreverente y satírico”, amparándose en la libertad de expresión. Aunque en redes sociales se especuló sobre una victoria legal para los comediantes, el comunicado no confirmó la desestimación de la denuncia ni el fin del proceso. El caso sigue en curso con la carpeta de investigación en integración y sin una resolución definitiva por parte de las autoridades.










