Mexicanos recurren a diversos rituales para atraer la buena suerte en Año Nuevo



La celebración de Fin de Año se acompaña de una serie de rituales destinados a atraer prosperidad, amor y protección. Estas prácticas, realizadas generalmente en la víspera del 1 de enero, son vistas como una forma de cerrar ciclos y dar la bienvenida a una nueva etapa con energías renovadas. Psicológicamente, estos actos funcionan como un "botón de reinicio", permitiendo a las personas separar el pasado del futuro y dar una señal clara a la mente de que un nuevo comienzo está en marcha. Entre los rituales más detallados se encuentra el "Tarro de la Prosperidad", que busca atraer la abundancia. Para prepararlo, se necesita un frasco de vidrio grande, incienso de sándalo, siete tipos de semillas como arroz y lentejas, y una vela de miel. El frasco se limpia energéticamente con el humo del incienso, se llena con las semillas y se sella. A un lado, se enciende la vela, previamente marcada con el nombre de la familia, y se deja consumir. El tarro se coloca en la entrada de la casa durante todo el año. Para quienes buscan el amor, se sugiere el ritual de la "flor de cabeza".
Consiste en escribir una carta al universo describiendo con todo detalle a la pareja ideal, firmarla y rociarla con el perfume personal. La carta se guarda en el cajón de la ropa interior, mientras que una rosa roja se coloca en la puerta de la habitación hasta que se seque; sus pétalos se añadirán después a la carta. Para la protección familiar, se utiliza un amuleto hecho con una cabeza de ajo, un trozo de manta y un hilo rojo. Dentro se coloca un papel con los nombres de las personas a proteger. Cada miembro de la familia debe pasar el amuleto por su cuerpo antes de que este se coloque en la puerta principal y, el 1 de enero, se entierre en una planta cercana. Además de estos, persisten otras costumbres populares como el uso de lentejas y otros alimentos para la prosperidad. La importancia de estos rituales trasciende la superstición, representando una necesidad humana de marcar hitos temporales y empezar un nuevo ciclo con esperanza y optimismo.





