Rusia ataca Ucrania con misiles y drones y utiliza por segunda vez su misil balístico Oreshnik



Rusia ejecutó un ataque a gran escala durante la noche contra Ucrania, empleando cientos de drones y decenas de misiles, que resultó en la muerte de al menos cuatro personas y dejó 22 heridos en Kiev. Durante la ofensiva, Moscú utilizó por segunda vez su nuevo misil balístico Oreshnik, un arma con capacidad nuclear que, según el presidente Vladímir Putin, vuela a 10 veces la velocidad del sonido (Mach 10) y es inmune a cualquier sistema de defensa antimisiles. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que el bombardeo fue una represalia por un presunto ataque ucraniano con drones a una residencia de Putin el mes pasado, una acusación que tanto Ucrania como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, han negado. El ataque se produce en un momento de tensión en las relaciones entre Moscú y Washington y a pesar de los esfuerzos de paz liderados por Estados Unidos. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, pidió una "respuesta clara" de la comunidad internacional, especialmente de Estados Unidos. Aunque el Kremlin no especificó dónde impactó el misil Oreshnik, medios rusos sugirieron que el objetivo fue una instalación de almacenamiento de gas en la región de Leópolis, cerca de la frontera con Polonia. En Kiev, los ataques afectaron edificios residenciales en varios distritos, causando daños e interrupciones en los servicios de agua y electricidad.
La embajada de Qatar también resultó dañada.
La inteligencia ucraniana sostiene que el misil Oreshnik cuenta con seis ojivas, cada una con seis submuniciones.
En respuesta, el ministro de Exteriores de Ucrania, Andrii Sybiha, anunció que Kiev buscará acciones internacionales, incluyendo reuniones urgentes del Consejo de Seguridad de la ONU y del Consejo Ucrania-OTAN, calificando el ataque como una "grave amenaza para la seguridad en el continente europeo". Rusia utilizó por primera vez el Oreshnik en Dnipro en noviembre de 2024, y los analistas lo consideran un nuevo elemento de guerra psicológica.









