Rusia reanuda ataques masivos contra la infraestructura energética de Ucrania en plena ola de frío



El martes, las fuerzas rusas utilizaron aproximadamente 450 drones y más de 70 misiles, incluyendo un número récord de misiles balísticos, en un bombardeo deliberado contra la infraestructura ucraniana.
El ataque rompió una tregua temporal sobre objetivos energéticos declarada el jueves anterior a petición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aunque el Kremlin había advertido que el compromiso solo duraría hasta el domingo. El bombardeo se produjo durante una intensa ola de frío, con temperaturas que descendieron hasta los -20 grados Celsius, y afectó a varias de las ciudades más pobladas del país, como Kiev, Járkov, Dnipró, Sumi y Odesa. Según el alcalde de la capital, Vitali Klichkó, al menos 1,170 edificios de apartamentos en Kiev se quedaron sin calefacción. La principal empresa energética privada de Ucrania, DTEK, calificó el bombardeo como el más intenso de este año y el noveno ataque masivo contra sus centrales termoeléctricas desde octubre, causando "daños sustanciales".
Las autoridades informaron de al menos 10 personas heridas a causa de los ataques.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó a Moscú de elegir el terror y la escalada, aprovechando la tregua para acumular misiles y atacar en el pico del frío.
Zelenski instó a sus aliados a enviar más sistemas de defensa antiaérea y a ejercer la "máxima presión" sobre Rusia. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó el fin de la tregua y justificó la ofensiva como una respuesta a "ataques terroristas de Ucrania contra objetivos civiles en territorio ruso". Esta escalada militar ocurre un día antes de la segunda ronda de negociaciones de paz trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, programada para el miércoles y jueves en Abu Dabi. Durante el ataque, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se encontraba de visita en Kiev, donde reafirmó el apoyo "rápido y consistente" de la alianza a Ucrania.















