El SAT enfocará sus auditorías de 2026 en contribuyentes con conductas de alto riesgo



Con el objetivo de establecer condiciones equitativas para la inversión y brindar certidumbre jurídica, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó que durante 2026 concentrará sus auditorías en contribuyentes que presenten conductas de riesgo. Entre las prácticas que serán objeto de revisión se encuentran la realización de operaciones con empresas factureras o nomineras, la presentación de pérdidas fiscales recurrentes y la simulación o abuso en el uso de deducciones. La lista de conductas que podrían motivar una auditoría también incluye la omisión de ingresos en las declaraciones, el abuso de estímulos fiscales, inconsistencias entre las compras o importaciones y las ventas, así como la importación de productos a precios por debajo del valor de mercado. Adicionalmente, se fiscalizará a quienes no paguen las retenciones de sus empleados, realicen operaciones con paraísos fiscales, soliciten devoluciones improcedentes o paguen una tasa efectiva de impuestos inferior a la de su sector. El SAT aclaró que, en caso de incumplimiento, se realizará una única auditoría por contribuyente y solo se solicitará una muestra de las partidas sujetas a revisión, no el 100% de la información. La dependencia aseguró que se aplicarán criterios unificados en todas sus oficinas del país para procedimientos de fiscalización relacionados con descuentos, depósitos no identificados, importaciones y permisos de comercio exterior, entre otros. Finalmente, el organismo se comprometió a optimizar los tiempos de devolución de impuestos. Aunque la ley establece un plazo de 40 días hábiles, el SAT buscará realizar los reembolsos en un promedio de 5 días para personas físicas y 30 días para empresas. Estas medidas, según el SAT, permitirán optimizar los recursos, lograr una mayor recaudación con menos auditorías y garantizar “piso parejo” en el cobro de contribuciones.










