La Secretaría de Marina rinde homenaje a los marinos fallecidos en el accidente aéreo de Texas



La Secretaría de Marina (Semar) realizó una ceremonia de homenaje de cuerpo presente en la Ciudad de México para los cuatro marinos que perdieron la vida el pasado 22 de diciembre en un accidente aéreo en Galveston, Texas. El acto fue presidido por el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina, y contó con la presencia de familiares de los fallecidos y altos mandos navales. Durante el tributo se siguieron los protocolos fúnebres navales, incluyendo el pase de lista de los elementos, una guardia de honor y un toque de silencio, para honrar su entrega, vocación de servicio y lealtad a la nación. Paralelamente, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y en coordinación con la Semar, concretó la repatriación de los restos de las víctimas. Un vuelo de la Marina arribó a México el viernes 2 de enero con los cuerpos de los cuatro elementos navales y un médico civil que también pereció en el siniestro. Desde que se tuvo conocimiento del accidente, el Consulado General de México en Houston brindó asistencia y mantuvo comunicación con las autoridades locales, como la Oficina del Alguacil del Condado de Galveston, para dar seguimiento al caso.
La aeronave accidentada se encontraba en una misión médica. Además de los fallecidos, en el percance hubo dos sobrevivientes que recibieron atención en el Hospital John Sealy en Galveston. Una de ellas ya regresó a México el 30 de diciembre, mientras que la segunda "evoluciona favorablemente". En el siniestro también falleció un menor de edad; su padre recibió un permiso humanitario para ingresar a Estados Unidos y acompañar a su pareja, una de las sobrevivientes.
La Semar destacó que los marinos cumplieron una misión "guiada por la vocación de ayudar, salvar vidas y aliviar el sufrimiento ajeno", y aseguró que sus nombres quedarán inscritos en la bitácora naval. La investigación sobre las causas del desplome está en curso, con la participación de la Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de Estados Unidos.
















