El Metro de la Ciudad de México no reportó daños tras el sismo de magnitud 6.5



La mañana del viernes 2 de enero de 2026, a las 7:58 AM, se registró un sismo de magnitud 6.5 con epicentro a 15 kilómetros al suroeste de San Marcos, Guerrero. El movimiento telúrico fue perceptible con intensidad en la Ciudad de México, lo que activó la alerta sísmica y los protocolos de emergencia en los sistemas de transporte público. El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro activó de inmediato su protocolo de seguridad. Se realizó un corte de corriente y los trenes detuvieron su marcha entre tres y seis minutos. Posteriormente, la circulación se reanudó en marcha lenta mientras personal técnico y operativo realizaba una revisión exhaustiva de las 195 estaciones, vías, talleres y edificios administrativos para garantizar la seguridad de los usuarios. El Metrobús también suspendió temporalmente su servicio para una revisión de las unidades y la infraestructura. Adrián Rubalcava, director general del STC Metro, informó que tras la revisión no se registraron daños a las instalaciones ni incidencias en el servicio. La circulación de los trenes se normalizó minutos después del sismo.
Por su parte, el servicio de Metrobús también comenzó a normalizarse alrededor de las 8:15 AM.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada, indicó que no se reportaban daños significativos en la capital. A pesar del reporte oficial, usuarios en redes sociales señalaron una supuesta afectación en la estación Chabacano de la Línea 8, consistente en una grieta. Las autoridades del Metro aclararon que se trataba de una junta constructiva ya identificada previamente por las áreas técnicas, la cual no fue provocada por el sismo y no representaba un riesgo estructural ni afectaba la operación del servicio. La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que no hubo apagones generalizados, aunque sí se registraron cortes intermitentes en algunas zonas.











