Un columnista reflexiona sobre la solidaridad y los servicios públicos tras iniciar el año en un hospital



El columnista Carlos Villalobos narra una reflexión sobre el inicio del año 2026, el cual comenzó de manera inesperada en la sala de urgencias del IMSS en Salina Cruz. A partir de esta vivencia, el autor contrapone las luces y sombras de las celebraciones y la naturaleza humana, observando tanto actos de generosidad como de inconsciencia colectiva. En medio de la espera y la preocupación, Villalobos fue testigo de un acto de solidaridad espontánea cuando una familia se presentó para ofrecer pan y café a las personas que aguardaban noticias de sus familiares, un gesto que, según describe, transmitió más que cualquier discurso. A la par, destacó el papel fundamental del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) como la única opción real de atención médica durante las festividades, mientras las clínicas privadas reducían sus operaciones. Mencionó que dicho hospital ha sido impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Salomón Jara, lo que subraya la importancia de fortalecer la infraestructura de salud pública. Sin embargo, el autor también señaló el lado negativo de los festejos, criticando costumbres peligrosas como el uso descontrolado de pirotecnia, que causó incendios, y los disparos al aire.
Hizo un llamado a la responsabilidad ciudadana para evitar y denunciar estas prácticas, argumentando que los esfuerzos institucionales no son suficientes por sí solos. Finalmente, Villalobos adopta como lema para 2026 la frase “La tempestad no es permanente”, expresando un deseo de paz y diálogo por encima del conflicto, y concluye que, a pesar de la incertidumbre, el comienzo del año siempre ofrece una oportunidad para desear el bien a los demás.














