El gobierno de Trump pone fin al Estatus de Protección Temporal para inmigrantes de Somalia



El gobierno de Estados Unidos, a través de la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, pondrá fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para los inmigrantes de Somalia, otorgándoles como fecha límite el 17 de marzo para abandonar el país. La administración justificó la decisión argumentando que las condiciones en Somalia han mejorado, por lo que ya no se cumple con el requisito legal para mantener la protección. La medida se enmarca en el eslogan "America First" y la afirmación de que "la temporalidad significa temporalidad".
El TPS es una designación que permite a ciudadanos de países afectados por conflictos armados o desastres naturales residir y trabajar legalmente en EE. UU. Somalia recibió esta designación por primera vez en 1991 bajo la administración de George H.W.
Bush debido a la guerra civil, y el estatus se había extendido por décadas. Según un informe del Congreso de 2025, la protección se había renovado debido a la "inseguridad y el conflicto armado en curso".
Las cifras sobre los afectados varían: un funcionario del DHS mencionó aproximadamente 2,500 personas, mientras que un aviso del Registro Federal estima 1,082 somalíes con TPS y 1,383 solicitudes pendientes.
Esta cancelación es la más reciente en una serie de acciones de la administración Trump para eliminar el TPS para ciudadanos de varios países, como Honduras, Nepal, Nicaragua y Sudán del Sur, aunque algunas de estas terminaciones han sido bloqueadas en los tribunales. La decisión coincide con un aumento de la presencia de agentes federales en Minneapolis, Minnesota, estado con una gran población de origen somalí. Este despliegue está relacionado con investigaciones sobre un presunto fraude de 200 millones de dólares en programas federales y ha elevado la tensión en la zona, especialmente después de que un agente de ICE matara a una manifestante. El presidente Trump ha utilizado una retórica hostil contra los inmigrantes somalíes, acusándolos de formar "pandillas" y de defraudar programas federales. En discursos anteriores, calificó a Somalia de "infierno" y ha atacado directamente a la representante Ilhan Omar, demócrata de Minnesota de origen somalí, sugiriendo que debería ser deportada a pesar de ser ciudadana estadounidense.





