Donald Trump afirma que su poder solo está limitado por su propia moralidad



En una extensa entrevista con The New York Times, el presidente Donald Trump afirmó que el único límite a su poder global es su “propia moralidad” y su “propia mente”, declarando explícitamente: “No necesito el derecho internacional”. Aunque matizó que su gobierno acata el derecho internacional, aclaró que él sería el árbitro de su aplicación, ya que “depende de cuál sea tu definición de derecho internacional”. Estas declaraciones se produjeron en el contexto de acciones recientes como la intervención militar en Venezuela para capturar a Nicolás Maduro, un ataque al programa nuclear de Irán y su expreso interés en adquirir Groenlandia. La visión de Trump, según los artículos, se basa en que la fuerza nacional de EE.
UU. debe ser el factor decisivo en las relaciones globales, por encima de leyes, tratados o convenciones. Un ejemplo de su diplomacia coercitiva fue una llamada con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien expresó temor por una posible acción militar.
Sobre su interés en Groenlandia, territorio danés, Trump lo calificó como “psicológicamente necesario para el éxito”, argumentando que “la propiedad es muy importante” y ofrece ventajas que un tratado no puede igualar, incluso si esto implica elegir entre la adquisición del territorio y la preservación de la OTAN. El mandatario desestimó la idea de que líderes como Xi Jinping de China o Vladimir Putin de Rusia pudieran usar una lógica similar en detrimento de Estados Unidos, confiando en el poderío estadounidense como factor disuasorio. Sostuvo que su precedente en Venezuela no justificaría una acción china sobre Taiwán. Además, se atribuyó el mérito de haber logrado que los miembros de la OTAN aumentaran su gasto en defensa y afirmó que sin su intervención, “Rusia tendría ahora mismo toda Ucrania”. En el ámbito doméstico, Trump también sugirió que el poder de los jueces para restringir su agenda es limitado y reiteró su disposición a invocar la Ley de Insurrección para desplegar el ejército dentro del país si lo considerara necesario.













