El precio de la uva para Año Nuevo alcanza hasta 180 pesos por kilo en México



El precio de la uva, elemento central en la tradición de recibir el Año Nuevo en México, ha experimentado un considerable aumento en los días previos a la celebración, convirtiendo el ritual de los doce deseos en un lujo para muchas familias. En diversas ciudades del país, el costo por kilogramo ha alcanzado cifras elevadas, especialmente en mercados y tianguis, debido a la alta demanda estacional.
Los precios varían significativamente dependiendo de la ciudad y el punto de venta. En Tuxtla Gutiérrez, el kilo llegó hasta los 180 pesos en supermercados, mientras que en mercados de la Ciudad de México y Pachuca se reportaron precios de hasta 160 pesos. En Querétaro, el kilogramo se comercializó hasta en 150 pesos en mercados locales, casi el doble que en supermercados, aunque comerciantes locales señalaron que el precio fue menor al del año anterior, cuando superó los 200 pesos. En contraste, se encontraron precios más bajos en centrales de abasto, como la de la CDMX, con costos de 60 a 90 pesos, y en ciudades como Morelia, donde la uva roja sin semilla se vendió en 60 pesos. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) informó que el precio promedio nacional de la uva blanca sin semilla es de 102 pesos por kilo. La dependencia recomendó a los consumidores comparar precios, señalando que las variedades con semilla suelen ser más económicas.
El alza de precios ha impactado tanto a consumidores como a comerciantes.
Algunos compradores manifestaron que considerarían alternativas como las pasas, mientras que vendedores reportaron una disminución en las ventas en comparación con años anteriores, atribuyéndolo a que la tradición pierde fuerza debido a los altos costos.
Este encarecimiento se enmarca en un aumento general del costo de las cenas de fin de año, que según estimaciones, subieron entre un 17 y 20 por ciento respecto al año anterior.
La uva blanca sin semilla es la preferida por los consumidores para la celebración, a pesar de ser generalmente más cara que la roja o la variedad con semilla.










