Una misión científica en la Antártida fracasa al quedar sus instrumentos atrapados en el hielo



Un equipo de investigadores británicos y surcoreanos sufrió un devastador revés en su misión para estudiar el glaciar Thwaites en la Antártida, que se derrite a gran velocidad. El objetivo era instalar por primera vez instrumentos bajo el glaciar para recoger datos sobre las aguas cálidas que lo erosionan, un fenómeno que podría elevar el nivel del mar hasta 15 pies en los próximos siglos si el glaciar colapsa. El equipo, compuesto por 10 personas, acampó durante más de una semana y utilizó un chorro de agua a 80 °C para perforar un agujero de 1000 metros de profundidad a través del hielo. La operación enfrentó numerosos desafíos desde el principio, incluyendo fuertes vientos que retrasaron la perforación, grietas profundas, lecturas erróneas de los equipos y una manguera de agua caliente que se atascó temporalmente en el pozo. La presión del tiempo era inmensa, ya que el agujero se volvería a congelar en 48 horas y el mal tiempo se aproximaba, amenazando la evacuación del equipo.
A pesar de las dificultades, los científicos lograron un éxito parcial. El sábado por la mañana, bajaron un conjunto de instrumentos que recopilaron datos preliminares, los primeros de su tipo obtenidos bajo el tronco principal del glaciar. Las mediciones confirmaron la presencia de aguas turbulentas y cálidas, con temperaturas de hasta 1.3 grados Celsius, lo que subraya la urgencia de la investigación. Sin embargo, la etapa final de la misión fracasó.
Al intentar instalar el conjunto de instrumentos permanentes, diseñados para permanecer allí durante uno o dos años, el cable de 1280 metros se atascó a tres cuartas partes del camino. La teoría es que una pesada cadena en el extremo del anclaje se atoró donde el pozo había comenzado a congelarse, provocando que el resto del equipo se amontonara. Tras 20 minutos de intentos infructuosos por liberarlo, el equipo tuvo que abandonar los instrumentos, sepultados en el hielo. A pesar de la decepción, el científico jefe, Won Sang Lee, afirmó que los datos obtenidos confirman la importancia de regresar y que no perderán el impulso.










