Wall Street cae por segundo día consecutivo debido al castigo a las acciones tecnológicas



Wall Street registró pérdidas por segundo día consecutivo, con los principales indicadores bursátiles en rojo.
El jueves, el Dow Jones de Industriales, el S&P 500 y el Nasdaq Composite abrieron con caídas de alrededor del 0.60%, extendiendo una tendencia negativa que ya se había manifestado en la sesión mixta del miércoles, donde el Nasdaq había cedido un 1.51%. La principal causa de este retroceso fue una ola de ventas en el sector tecnológico, ya que los inversionistas reaccionaron a los informes trimestrales y a las previsiones de las grandes compañías. Alphabet, la empresa matriz de Google, fue un claro ejemplo de la desconfianza del mercado. A pesar de reportar un beneficio neto de 132,170 millones de dólares en 2025, un 32% más que el año anterior, y superar las expectativas de ingresos en el cuarto trimestre, sus acciones cayeron alrededor de un 3% el jueves. La caída se atribuyó a la proyección de un fuerte aumento en el gasto de capital para inteligencia artificial (IA) en 2026, lo que generó dudas entre los inversionistas sobre la rentabilidad futura, a pesar de que la noticia benefició a otras empresas del sector como Nvidia y Broadcom.
Otras empresas tecnológicas también sufrieron fuertes castigos.
Las acciones de Qualcomm se desplomaron un 9% porque sus previsiones no lograron disipar los temores sobre una posible escasez global de chips y memoria. De manera similar, AMD se desplomó más de un 16% el miércoles tras proyectar una caída en sus ingresos, arrastrando a otros fabricantes de chips. En contraste, empresas de otros sectores como la farmacéutica Eli Lilly y la biotecnológica Amgen vieron sus acciones subir con fuerza tras presentar resultados positivos, lo que sugiere una rotación de los inversionistas hacia sectores con valoraciones más atractivas.
El pesimismo en los mercados se vio agravado por otros factores económicos.
El bitcoin retrocedió por debajo del nivel clave de 70,000 dólares, mientras que metales preciosos como la plata y el oro también perdieron valor. Además, los datos del mercado laboral estadounidense generaron preocupación: un informe de la consultora Challenger, Gray & Christmas reveló que en enero se anunciaron más de 100,000 despidos, la cifra más alta para ese mes desde 2009. A esto se sumó un aumento mayor de lo esperado en las solicitudes de subsidio por desempleo.















