Microsoft sufre su peor caída en bolsa desde 2020 y arrastra al sector tecnológico



Las acciones de Microsoft experimentaron una caída de aproximadamente el 10% este jueves, marcando su peor sesión bursátil desde marzo de 2020. Esta caída se tradujo en una pérdida de 357 mil millones de dólares en su valor de mercado, cerrando con una capitalización de 3.22 billones de dólares. La reacción de los inversionistas se debió a un informe de resultados que no cumplió con las altas expectativas, principalmente por una desaceleración en el crecimiento de su negocio en la nube durante el segundo trimestre fiscal y una previsión moderada para el siguiente periodo. El desplome de Microsoft tuvo un efecto dominó en el mercado, arrastrando a los principales índices. El S&P 500 y el Nasdaq Composite cayeron un 0.13% y un 0.72% respectivamente, mientras que el Promedio Industrial Dow Jones logró un ligero avance del 0.11%. El sector del software fue particularmente afectado por el temor de que la inteligencia artificial (IA) perturbe los modelos de negocio tradicionales.
Empresas como ServiceNow, Salesforce, Oracle, Adobe y Datadog también registraron pérdidas significativas.
La principal preocupación entre los inversionistas radica en los crecientes presupuestos que las grandes tecnológicas destinan a la IA, sin que los ingresos generados por esta tecnología crezcan al mismo ritmo. Los mercados comienzan a cuestionar si la rentabilidad de estas apuestas multimillonarias justificará las valoraciones actuales. Según Rob Williams, estratega de Sage Advisory, la IA se ha convertido en un "arma de doble filo", ya que, si bien impulsa el crecimiento, ahora genera más preguntas y dificulta la entrega continua de noticias positivas.
No obstante, no todas las tecnológicas tuvieron una mala jornada.
Las acciones de Meta, matriz de Facebook, subieron más de un 10% tras presentar un pronóstico de ventas optimista para el primer trimestre. Apple también registró una ligera alza a la espera de sus resultados.
En otros mercados, el bitcoin cayó a su nivel más bajo en casi dos meses, mientras que en Washington crecía la posibilidad de un cierre del gobierno federal.

















