Redadas migratorias del gobierno de Trump generan tensión y protestas en Minneapolis



El gobierno del presidente Donald Trump ha intensificado las redadas migratorias en Minneapolis, Minnesota, lo que ha provocado un aumento de la tensión tras dos tiroteos mortales por parte de agentes federales. A pesar de que Trump expresó un tono conciliador en conversaciones con el gobernador Tim Walz y el alcalde Jacob Frey, declarando que se estaban "logrando muchos avances", las acciones en las calles de la ciudad no mostraron signos de cambio, con la continuación de las redadas y los enfrentamientos con activistas. La situación en Minneapolis y St.
Paul se mantuvo volátil.
Agentes federales continuaron con las operaciones, lo que llevó a confrontaciones con manifestantes. Periodistas de The Associated Press que cubrían los hechos fueron amenazados con arresto. Durante los operativos, se observó el uso de gas pimienta y la detención de al menos una persona. La secretaria de Justicia, Pam Bondi, informó sobre el arresto de 16 personas por cargos de agresión o resistencia, y advirtió que se realizarían más detenciones para hacer cumplir la ley.
La comunidad inmigrante vive con un temor constante.
Daniel Hernández, propietario de un negocio local, describió que muchas familias temen salir de sus hogares y que los negocios hispanos permanecen cerrados.
A pesar de un cambio en el liderazgo de la Patrulla Fronteriza, las tácticas no han cambiado, erosionando la confianza en el gobierno.
La ofensiva federal se extendió incluso al consulado ecuatoriano, donde un agente intentó ingresar sin éxito. En medio de la tensión, la representante demócrata Ilhan Omar fue agredida durante una reunión por un hombre que la roció con una sustancia. El agresor fue identificado como un simpatizante de Trump.
Paralelamente, la comunidad ha creado homenajes para las víctimas de los tiroteos, como Alex Pretti.
El gobierno también enfrenta desafíos legales, con tribunales federales evaluando una demanda para detener la represión.












