Líderes europeos negocian con Estados Unidos el futuro de Ucrania en medio de tensiones por la política de Trump



En París, altos funcionarios de Europa, Estados Unidos y Ucrania anunciaron avances en las negociaciones para establecer garantías de seguridad para una Ucrania de posguerra. Los acuerdos incluyen el despliegue de una fuerza multinacional liderada por Europa con apoyo estadounidense y mecanismos de vigilancia de un eventual alto al fuego. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien espera que la guerra termine en los próximos seis meses, confirmó que las conversaciones abordan temas críticos como las demandas territoriales de Rusia y el estatus de la central nuclear de Zaporiyia. Sin embargo, estas negociaciones se desarrollan en un clima de gran incomodidad para los líderes europeos, quienes en privado expresan pánico por las recientes acciones del presidente Donald Trump. Su intervención militar en Venezuela y, sobre todo, sus amenazas de tomar Groenlandia de Dinamarca, un aliado de la OTAN, han sido calificadas como un regreso a una era imperialista. Analistas como Nathalie Tocci describen la política exterior de Trump como "sistemáticamente imperial", una que acepta la existencia de múltiples imperios, incluidos el ruso y el chino, lo que resulta alarmante para Europa. La dependencia europea de Estados Unidos para garantizar la seguridad en Ucrania frente a una futura agresión rusa ha llevado a una respuesta pública cautelosa. A pesar de emitir una declaración de solidaridad con Dinamarca, los líderes europeos han evitado criticar abiertamente a Washington para no poner en peligro el apoyo a Kiev.
El presidente francés, Emmanuel Macron, evitó responder preguntas sobre Groenlandia, mientras que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, advirtió que una acción militar de EE. UU. contra un miembro de la OTAN significaría el fin de la alianza.
Expertos señalan que Europa se encuentra atrapada entre su aliado más importante y Rusia.
Existe confusión sobre la estrategia de Trump, aunque algunos analistas la consideran coherente pero peligrosa. Mientras tanto, Zelenski ha aprovechado el contexto para subrayar la importancia del respeto a la integridad territorial, tanto para Dinamarca como para Ucrania, y ha pedido que se refuercen las sanciones contra Rusia para presionar por la paz.










