
El regreso de Lamar Jackson para el partido decisivo contra los Steelers no fue suficiente para salvar la temporada de los Ravens. A pesar de un inicio prometedor, el equipo no logró mantener el ritmo y una falla en el gol de campo finalizó sus aspiraciones de playoffs, culminando una campaña decepcionante que resultó en el despido del entrenador en jefe John Harbaugh.

