
La pérdida de Micah Parsons por el resto de la temporada es un obstáculo mayúsculo para los Green Bay Packers. Su ausencia forzará al equipo a una reestructuración defensiva inmediata y pondrá a prueba la capacidad de otros jugadores para compensar la falta de su estrella en un momento crucial de su lucha por el liderato divisional y el Super Bowl.

